A Patricio Pron
Para escribir, Knausgård se inspira en Proust.
Proust se inspiraba en la verga de Daudet. Daudet se inspiraba en Daudet
padre. Daudet padre se inspiraba
en la música y en el antisemitismo de Wagner.
Wagner se inspiraba leyendo y
releyendo la Völsunga Saga. La Völsunga Saga inspiró a Borges. Borges se inspiraba leyendo a los clásicos y los policiales
ingleses. Un irlandés que conocí se inspiró en los cuentos de cuchilleros de Borges para contar una cruenta historia del
IRA. Un sobreviviente del IRA, cansado del abuso de los ingleses
se fue a vivir a Noruega. Él llevaba consigo unas prendas, una pipa, un cuarto
de whiskey, una rodaja de papa deshidratada en el bolsillo y un ejemplar de Mein Kampf de Adolf Hitler. Un día un pequeño joven noruego, luego de escapar de
su casa en la cual había sido golpeado hasta los límites de la cordura, tropezó
en su camino con lo que creyó era una piedra. No era una piedra, era un
ejemplar inglés de Mein Kampf.*
*El postulado anterior es en parte falso,
puesto que Knausgård, para escribir se inspira en Mein Kampf y en aquel día en que se escapó de su
casa y casi se rompe el último hueso (que le quedaba medianamente sano en su
cuerpo) contra un libro de lengua extranjera.

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